Hoy quiero sacar a la palestra esta famosa molécula, objeto de gran interés por haber sido relacionada en numerosas investigaciones con el elíxir de la juventud y proclamada (popular y poco rigurosamente) como cura de todos los males.De hecho la razón de este post es una reciente revisión de los estudios disponibles por parte de la Universidad de Florida que concluye con algo parecido a una moraleja conciliadora: “El resveratrol no previene el envejecimiento, pero lo hace más tolerable”.
Dicho de otra manera, no actúa como fórmula mágica pero sí contribuye (de una forma importante pero limitada) a mejorar el flujo sanguíneo, proteger contra enfermedades cardiovasculares, prevenir algunos tipos de tumor, proveer cierta acción ntiinflamatoria e incluso parece poder ayudar a mejorar la resistencia a la insulina en pacientes diabéticos.





